Pasar dos o tres días en el río Paraná, durmiendo en carpa, exige una preparación especial. La clave está en equilibrar seguridad, provisiones y comodidad sin sobrecargar el kayak.
Seguridad y navegación Chaleco salvavidas homologado (siempre puesto). Silbato, espejo de señales y linterna frontal. Remo de repuesto y cabo de rescate. GPS portátil o mapa de islas y canales. Teléfono en bolsa estanca y, si es posible, radio VHF.
Campamento Carpa liviana impermeable. Bolsa de dormir adecuada a la estación. Colchoneta aislante. Lona o tarp para proteger del rocío o lluvia. Bolsas estancas para ropa y equipo.
Provisiones Agua potable (mínimo 2 litros por persona/día) y pastillas potabilizadoras. Alimentos energéticos: barras, frutos secos, galletas. Comida para cocinar: arroz, fideos, conservas. Hornillo portátil o parrilla plegable. Pava y mate (infaltables en el Paraná). Bebida espirituosa Ropa y protección Ropa técnica de secado rápido. Ropa de abrigo para la noche. Capa de lluvia. Sombrero o gorra y protector solar. Calzado liviano para remar y otro seco para el campamento.
Extras útiles Botiquín completo. Cuchillo multiuso. Encendedor y fósforos en bolsa estanca. Cinta adhesiva y sogas para reparaciones. Linternas químicas o lámparas solares.
Conclusión Una travesía de varios días en kayak por el Paraná es una experiencia única. La preparación adecuada —desde el chaleco hasta la carpa y la comida— asegura que la aventura sea segura, cómoda y memorable.